viernes, 2 de diciembre de 2011

LAS AVENTURAS DE HERGÉ de Bouquet-Fromental-Stanislas

Las aventuras de Hergé de Bouquet Fromental y Staislas, edita Norma Tintín Bélgica
Norma editorial. Barcelona, 2011. 
72 páginas, 13,90 euros. 

A remolque de la película nos llega ahora esta biografía en viñetas del creador de Tintín, el controvertido Hergé, en un álbum de bonito dibujo y atropellado guión. No es una obra redonda pero tampoco despreciable.


No es el primer tebeo dedicado a un profesional del gremio. Además de numerosos ejemplos de comics autobiográficos, hace tiempo se publicó una vida de McCay contada con viñetas y en nuestro país Paco Roca se atrevía con la guerra Tiovivo-Bruguera, incluyendo a numerosos dibujantes como protagonistas.


La diferencia aquí es que hablamos del autor europeo más popular, conocido y discutido. Es difícil hablar de Hergé sin polemizar con sus seguidores o detractores. Así que quizás eso explique la principal característica de este guión, su velocidad. Los autores saltan de un episodio a otro sin apenas darnos tiempo a situarnos y comprender lo que está pasando. Eso por un lado es bueno. El volumen tiene un ritmo trepidante que no decae nunca, la acción apenas se detiene para ir dejando caer guiños, entre los personajes o apenas escondidos en los fondos, que cualquier lector de Tintín enseguida identificará. Pero, por otro lado, considero que se necesita cierto nivel de información previo para entender lo que se nos cuenta. He leído la larga entrevista de Hergé con Sadoul y algunas biografías del autor y aún así me cuesta pillar lo que ocurre en determinados pasajes.

Y no podemos echar la culpa al dibujo, que es en términos generales excelente. No llega a imitar servilmente al original aunque trabaje en unas coordenadas estéticas similares. Pero busca unos acabados más “modernos”, empleando expresivos rallados y una mayor presencia de la geometría. Todo resulta bonito y ligero y el color acompaña sin molestar. Es en general un buen entretenimiento con el que podemos olvidar el mal trago que nos ha hecho pasar la película.


Las aventuras de Hergé de Bouquet Fromental y Staislas, edita Norma
Primero, recomendarles la lectura del artículo escrito por Juan Carlos Llop y publicado por El Diario de Mallorca el pasado domingo 20 de noviembre. Estoy completamente de acuerdo con él. Fui a ver la peli dispuesto a pasar un buen rato después de que prácticamente todo el mundo me la recomendara. Pero no fue así. Creo que hay partes que están bien, la adaptación de Tintín me gusta, también la ciudad árabe del final y hasta la ambientación belga del principio, con todos esos cielos siempre nublados. Pero luego tengo un problema con las proporciones de las cabezas de muchos personajes. No le ocurre a Tintín, pero sí a Haddock y a casi todos los demás. Llop lo compara con un baile de máscaras. A mi me recuerda a aquellos especiales de Navidad con los muñecos del guiñol, cuando dejaban de ser títeres accionados por diferentes operarios y pasaban a ser actores con enormes máscaras, lo que les permitía enseñar los pies y realizar otras acciones. Esa sensación de que algo se perdía por el camino es la misma que tengo con el film.

En todo caso eso no es lo más grave. Lo peor es comprobar cómo los efectos se comen la trama. Esa insoportable pelea entre barcos enganchados por los mástiles, ese barullo de grúas, la horrible escena con la Castafiore, etc. No me preocupa que Spielberg cambie a Tintín si al menos fabricara una buena película. Pero no es así, es un artefacto con algunos pasajes digamos entretenidos, especialmente la famosa persecución en plano secuencia, también estirada y aparatosa en exceso. El único que me puso sobre aviso fue el director del Salón del Comic de Gijón, Faustino Rodríguez, que además me recomendó la primera adaptación, Tintín y el misterio del toisón de oro. A ver si consigo echarle un vistazo.